jueves, 31 de enero de 2013

Vacaciones - Arequipa - Puno - Titicaca



Enero-2013: Vacaciones de verano.
       Sí amigos, estoy de vacaciones. Esto es, un mes con actividades diferentes. Seguidamente os narro algo sobre ellas. En primer lugar mi retiro espiritual con los Hnos. de La Salle en una bonita ciudad, Arequipa.
     Aquí, en Perú, las distancias son grandes; dista Urubamba de Arequipa unos 500 Km y su trayecto no se hace antes de 6:30 horas. Tenemos un relieve muy accidentado.
Decidimos realizar el viaje en coche y disfrutar del paisaje. No faltaron las lagunas y lagos; las casas de adobe aisladas y en pequeños núcleos; los rebaños de alpacas, llamas y vicuñas; altitudes con puertos de montaña que alcanzaban los 4.335 m de altura como el de “Abra la Raya” y los baños termales de Aguas Calientes al borde de la carretera. Cruzamos poblaciones importantes como Huaro, Sicuani, Santa Rosa, Ayaviri (lugar de nuestro almuerzo), Juliaca, etc;
 
Aquí tienes alguna  muestra de lo que mi cámara captó.

 (Pulsa botón izquierdo para ampliar la imagen)

La llegada a Arequipa fue ya al atardecer. Allí nos esperaban los Hnos. En esta ciudad hay dos colegios de La Salle, más la Universidad La Salle.

Sí, amigo lector, como te dije, fui a un retiro espiritual. Quizá me dirás que esto está superado ya en la actual sociedad; que no se estila la vida religiosa interior. ¿No será que  la gente trata de  ignorar esa su  vida interior quizá porque no les gusta lo que encontrará en ella?. Cuando se ignora la vida interior, hace su irrupción la violencia de una forma u otra, ya sea como enfermedad física o mental en el individuo, o como desasosiego colectivo.
 En nuestros días, numerosos hombres y mujeres parecen estar compitiendo  por aconsejarnos acerca de la felicidad, de la buena suerte, de conocer el futuro y, cómo no, también para tener a Dios a su lado. Un dios a su medida y para sus planes.
Marcos, en su Evangelio, nos da una pista preciosa de este valor interior con dos de sus parábolas: la del tesoro en el campo y la perla de gran valor. Tanto el granjero como el mercader vendieron todo para hacerse con el tesoro o la perla. Ese tesoro y esa perla  somos cada uno de nosotros. Es nuestro interior, nuestra alma. Y así, Jesús, sacrificó todo cuanto era y tenía por comprar ese tesoro y esa perla…. para comprarnos a ti y a mí.

Los que vivimos una vida cristiana debemos profundizar, cultivar y vivir ese valor (ese tesoro), que es nuestra vida, y que está por encima de cualquier otra cosa. Hemos de valorar esa inmensa dignidad  que tenemos a los ojos de Dios y animarnos a poner ese tesoro al servicio de los demás. Necesitamos espacios y tiempo (días especiales/retiro) para reflexionar sobre lo que somos y hacemos. 

La ciudad de AREQUIPA

Va por adelantado mi consejo de visitar esta hermosa ciudad. ¿Qué destacar de ella? Primero de todo aclarar por qué la llaman “la ciudad blanca”. Esto es debido a la piedra de sillares, blanca, resistente y porosa, de origen volcánico, empleada en la construcción en épocas pasadas. Hoy ya no se permite la extracción de esta piedra.

           En esta época del año (verano) las montañas cercanas a la ciudad se ven cubiertas de nieve en sus cumbres. Destaca el volcán Misty, el más próximo a la ciudad; se trata de un volcán que está dormido pero, en ocasiones, llega a desprender gases y humos. Su última actividad tuvo lugar en diciembre de 1985. Alcanza una altitud de 5.852 msnm. Las cimas más altas que aparecen esta foto alcanzan los seis mil msnm (La cumbre Ampato tiene 6288).

  Esta ciudad tiene uno de los mejores climas del Perú y posee numerosos monumentos que reflejan el esplendor de su pasado histórico, hoy en manos de bancos, hoteles, agencias y, claro está, edificios religiosos en manos de la Iglesia. De entre estos últimos destaco cuatro: la Iglesia de la Compañía, que es el monumento más representativo de la escuela Arequipeña. Con ella nace el arte mestizo (Cúpula policromada); el Monasterio de Santa Catalina (hay en la actualidad monjas de clausura) que es administrado por un efectico patronato que lo considero un ejemplo a seguir para otros conventos; La catedral que es de estilo neocásico y por fin la Iglesia de San Francisco.
        Varias casonas coloniales son dignas también de visitar como la Casa Tristán del Pozo que tiene en su fachada un rico tallado de estilo barroco (actualmente es propiedad del Banco Continental).
  
RUMBO  A LA CIUDAD DE PUNO

   Tras la estancia en Arequipa, emprendimos el regreso. Al llegar a Juliaca tomamos el desvío hacia La ciudad de Puno que está a orillas del lago Titicaca; es la quinta  ciudad situada a mayor altura del mundo. Esto hace que el clima sea más bien frío y seco.
 
    Dos son sus  fuentes de ingresos: la elaboración de tejidos con lana de alpaca y  el turismo. Es la ciudad del Perú que más turistas atrae después de Cuzco. Muchos son nacionales que acuden en febrero  al famoso concurso de danzas  organizadas en honor a la Virgen de la Candelaria. Dicha fiesta patronal se convierte en un espectáculo único de la riqueza cultural andina. Se trata de un sincretismo religioso en el que se une la religiosidad del pueblo andino con la fe católica. Aquí y en otros muchos lugares del país,  las advocaciones y festividades en honor de la Virgen María se unen al festejo a la “madre tierra” (Pachamama).

    Una vez presentado este escenario hablaré brevemente de esta ciudad y de nuestro paso relámpago por ella. Empecemos por su catedral que está ubicada en el centro de la ciudad (Plaza de Armas presidida por el monumento al Coronel Francisco Bolognesi). Se accede a la catedral por una escalinata de diez peldaños. Su construcción data del siglo XVII y es un claro ejemplo del arte mestizo pues muestra un  barroco español mezclado con elementos de la cultura andina (figuras humanas y sirenas tocando el charango). El año 1930, debido a un incendio en su interior, se perdieron tapices y tallas de gran valor.
    La Iglesia de San Juan Bautista es la que en la actualidad alberga la imagen de la Virgen de la Candelaria, patrona de la ciudad. Fue reconstruida en 1876  y es de adobe imitando al estilo ojival de Francia. Cuenta la tradición que mientras la catedral era el recinto de los pudientes, la de San Juan era, en sus orígenes, el recinto religioso donde acudían los menesterosos e indígenas.
     Otros monumentos a visitar en la ciudad son: El Balcón del Conde de Lemos de estilo colonial y tallado todo él en madera. Otro edificio del mismo estilo es la Cas del Corregidor
    Los cerros que rodean la ciudad ofrecen tres miradores naturales desde los cuales se puede observar la ciudad de puno y el lago Titicaca: el Cerro Huajsapata en el que se encuentra el monumento a Manco Cápac (que fue el fundador del Imperio Inca), el mirador Puma Uta con la estatua pétrea de un puma y el mirador  Kuntur Wasi (casa del cóndor) al que accedí por sus  620 escaleras. Preside el lugar el ave andina, realizado en metal, con una envergadura de 11 metros.
     Aquí os presento un curioso y abundante medio de transporte para personas en esta ciudad de Puno.

Debido a que nuestra estancia se limitó a un día y medio, tuvimos  que suprimir las visitas arqueoló-gicas  del entorno y limitarnos a adentrarnos en el lago Titicaca y visitar  las islas de los Uros.

 El LAGO TITICACA:
     Este lago lo comparten los países de Perú y Bolivia y tiene una extensión aproximada de unos 8.500 km2  con una longitud  de unos 160 km por 60 de ancho y una profundidad de 280 m. Es también el lago navegable más alto del mundo a 3.800 msnm.

     Fue el lago sagrado de los incas pues, según la mitología de este pueblo, de él surgieron los hijos del sol que fundaron el Imperio Inca.  En sus orillas se desarrolló la cultura precolombina Pucará, la más antigua de Puno. Hoy, este lago, es una reserva nacional; un área protegida para cuidar dicho ecosistema. Abundan las aves (más de 60 especies) y los peces, de los que se abastece la población. La  flora se reduce a plantas acuáticas, destacándose la “totora” (junco) con la que construyen sus embarcaciones y viviendas.

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     Tres idiomas se hablan en este entorno: el aimara (que es preinca), el quecha y el español.
En el lago existen dos clases de islas: las naturales (taquille) y las flotantes o artificiales (los Uros). Estas últimas son más de 20  islas que están dentro de la bahía de Puno; en cada una de ellas  suelen vivir  de 5 a 10 familias debido a la limitación de espacio y a las condiciones climatológicas. Sus habitantes se auto denominan “Kotsuña” (pueblo del lago), cuya alimentación se basa en la pesca y la caza de especies  que viven y anidan entre los juncos.

     Los UROS fue el objetivo de nuestro viaje lago adentro. En estas islas pude observar que sus habitantes mantienen su cultura en costumbres y lengua aimara, mientras que han perdido su mestizaje original al mezclarse con otras razas. Las mujeres nos mostraron su habilidad en los tejidos que luego venden a un módico precio; los hombres, son expertos en la construcción  de las balsas  y el manejo de las mismas.
Interesante fue también la exposición que nos hicieron de cómo construyen o logran  mantener a flote estas islas. Esto lo logran a base de bloques con las raíces de las “totoras” que se entrelazan y permiten la flotación. Sobre estos bloques de raíces entrelazados colocan varias capas de “totora” seca y sobre esta plataforma construyen sus viviendas.

     Estas islas flotantes, posteriormente, son ancladas al fondo del lago y unidas entre sí con cuerdas que ellos mismos elaboran con la totora. La duración de estas islas es aproximadamente de unos 22 años; pero todo de pende de la conservación y el uso al que se ven sometidas. El mayor enemigo en este tipo de islas es que la “totora” se pudre; por eso es habitual y obligatorio el trabajo comunal de mantenimiento.

     Las viviendas están construidas también con este tipo de junco y sobre una plataforma de 40 ó 50 cm de altura sobre el piso de la isla elaborado con la “totora”. La estructura de la vivienda suele ser rectangular y circular, con cubiertas de “totoras” sostenidas por ramas delgadas de olivo andino. Actualmente se está introduciendo otro tipo de material más resistente como la calamina, sin perder de vista el elemento estético del entorno.

     Informaciones no oficiales y en voz baja llegaron a mis oídos diciéndome que parte de lo visto en los Uros es un montaje. Que los habitantes no viven allí por la noche, sino que se trasladan al amanecer y por la tarde regresan  a sus viviendas en suelo firme. ¿Qué hay de cierto?. Sea como sea, vale la pena ver sus habilidades en el tejido y el manejo de la “totora” para sus construcciones flotantes y de vivienda.

VACACIONES  ÚTILES:

Así llamamos al refuerzo escolar que cinco alumnos del pedagógico realizan cada día, de 9 a 12, con niños del entorno. Tenemos dos niveles. Uno con niños de 6 a 8 años y otro de 9 a 12, siendo este último grupo el más numeroso. En total suman unos 50 niños. El ambiente de trabajo, juego y actividades al aire libre favorecen el clima de relación y amistad que en otros lugares y momentos del día, no encuentran.  


Como veis, hasta en vacaciones no nos falta el trabajo.  Y antes de terminar este apartado os informo a los que habéis estado ya por este rincón del planeta que, el próximo curso escolar, volverá a tomar la dirección del Instituto el Hno. Manuel Marín. El Hno. Javier y yo continuamos en Urubamba, reforzada la Comunidad con un Hno. joven (Ángelo). De esto hablaremos próximamente.